Verrugas plantares: qué son, cómo se contagian y cómo prevenirlas

Verrugas plantares: qué son, cómo se contagian y cómo prevenirlas

Cada verano, las consultas de podología reciben más casos de verrugas plantares, esas pequeñas lesiones en la planta del pie que, aunque no suelen ser graves, pueden resultar molestas al caminar y, en ocasiones, tardan meses en desaparecer por completo. Su origen es distinto al de los hongos: se trata de una infección vírica, y su forma de contagio está muy ligada a los espacios que frecuentamos en la temporada de piscinas.

Te explicamos qué son, por qué aparecen, cómo diferenciarlas de otras lesiones parecidas y qué hábitos pueden ayudarte a reducir el riesgo (puedes leer aquí los consejos de una experta para cuidar tus pies en esta época del año).

¿Qué es una verruga plantar?

Una verruga plantar es una lesión cutánea causada por el virus del papiloma humano (VPH), que penetra en la piel a través de pequeñas heridas o fisuras, generalmente en la planta del pie.

Al soportar el peso del cuerpo al caminar, estas verrugas pueden crecer hacia el interior de la piel en lugar de hacia fuera, lo que en ocasiones provoca molestias similares a caminar con una piedra en el zapato.

Pueden aparecer de forma aislada o agrupadas formando lo que se conoce como verrugas en mosaico, más extensas y algo más resistentes a desaparecer por sí solas.

¿Por qué aumentan los casos de verrugas plantares en verano?

  • Superficies húmedas y compartidas: piscinas, duchas comunitarias y vestuarios son los entornos donde el virus sobrevive más fácilmente y se transmite con mayor facilidad.
  • Caminar descalzo: el contacto directo de la piel con suelos húmedos frecuentados por mucha gente aumenta la exposición.
  • Pequeñas heridas en la piel: fisuras o rozaduras, muy habituales tras meses de sandalias y calzado abierto, facilitan la entrada del virus.
  • Piel más expuesta al agua: el contacto prolongado con agua clorada puede debilitar ligeramente la barrera cutánea, favoreciendo el contagio y también la reinfección en la misma persona.

¿Cómo diferenciar una verruga plantar de un callo o una dureza?

A simple vista, una verruga plantar puede confundirse con un callo o una dureza, pero suele presentar pequeños puntos oscuros en su interior (capilares sanguíneos coagulados) y resulta dolorosa al presionar lateralmente o al pellizcarla, a diferencia de un callo, que suele doler más con la presión directa hacia dentro.

Además, si se lima ligeramente la superficie, el callo muestra una piel uniforme, mientras que la verruga suele revelar esos puntos característicos.

Ante la duda, la valoración de un podólogo es la forma más fiable de identificarla correctamente y evitar tratamientos equivocados.

¿Las verrugas plantares desaparecen solas o hay que tratarlas?

Una parte de las verrugas plantares puede remitir por sí sola con el tiempo, sobre todo en niños, pero el proceso puede alargarse meses o incluso años, y mientras tanto pueden extenderse a otras zonas del pie o contagiarse a otras personas del entorno cercano.

Por eso, aunque no siempre son un problema grave, no conviene ignorarlas ni esperar sin más si generan molestia o si aumentan de tamaño o número.

Hábitos de prevención en la piscina y el vestuario

  1. Usa chanclas propias en piscinas, duchas y vestuarios comunitarios; nunca camines descalzo en estas zonas.
  2. No compartas calzado, calcetines o toallas con otras personas, tampoco dentro de casa si alguien tiene una verruga activa.
  3. Seca bien los pies, especialmente entre los dedos, después de cada baño.
  4. Revisa tus pies periódicamente, sobre todo tras periodos de mucho uso de piscina, para detectar cualquier lesión de forma temprana.
  5. Cuida la hidratación de la piel de los pies para reducir fisuras que puedan facilitar la entrada del virus. Las cremas de la línea Lensabel, formuladas para el cuidado diario de la piel de los pies, pueden formar parte de esta rutina preventiva, ayudando a mantener la piel en mejores condiciones frente a las agresiones del verano.
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¿Cuándo acudir al podólogo por una verruga plantar?

Si notas una lesión que no desaparece, que duele al caminar, que aumenta de tamaño o que se multiplica, lo recomendable es consultar con un podólogo.

Existen distintos abordajes profesionales según cada caso, y un diagnóstico correcto es el primer paso para un manejo adecuado y para evitar contagiar a otras personas del entorno.

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Preguntas frecuentes sobre verrugas plantares

¿Las verrugas plantares se contagian en la piscina?

Sí, es una de las vías de contagio más habituales, especialmente al caminar descalzo por zonas húmedas compartidas como bordes de piscina, duchas o vestuarios.

¿Las verrugas plantares son lo mismo que un callo?

No. El callo es una zona de piel engrosada por fricción o presión repetida, mientras que la verruga plantar es una infección vírica con un origen completamente distinto, aunque a veces se confundan a simple vista.

¿Son dolorosas todas las verrugas plantares?

No siempre. Algunas apenas producen molestias, mientras que otras, sobre todo si crecen hacia el interior de la piel por la presión del peso corporal, pueden doler de forma notable al caminar o al hacer presión lateral.

¿Cómo puedo protegerme en vacaciones?

Usar chanclas propias en zonas comunes, no compartir calzado ni toallas, secar bien los pies, cuidar la hidratación de la piel y revisarlos periódicamente son los hábitos más eficaces para reducir el riesgo durante el verano.

¿Cuándo acudir al podólogo por una verruga plantar?

Si notas una lesión que no desaparece, que duele al caminar, que aumenta de tamaño o que se multiplica, lo recomendable es consultar con un podólogo. Existen distintos abordajes profesionales según cada caso, y un diagnóstico correcto es el primer paso para un manejo adecuado y para evitar contagiar a otras personas del entorno.