Cómo evitar las ampollas en los pies: consejos y tratamiento para corredores de larga distancia
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En el entorno del running de larga distancia, la ampolla no es un accidente, es un proceso biomecánico predecible. Como se discute habitualmente en foros de podología deportiva de élite, la lesión dérmica friccional se rige por lo que denominamos el "triángulo de la ampolla": calor + humedad + fricción repetitiva.
Mientras que muchos corredores confían ciegamente en el calzado o el calcetín, el éxito real reside en la gestión de la interfaz cutánea. Según el Journal of Athletic Training, la humedad excesiva aumenta el coeficiente de fricción de la piel, haciéndola más susceptible a las fuerzas de cizallamiento. El objetivo no es eliminar la fricción totalmente (necesaria para la tracción), sino estabilizar la piel para que resista el esfuerzo mediante el control del microclima interno.
Fase 1: Preparación dérmica (semanas previas)
Una piel rígida es más propensa a romperse bajo estrés de cizallamiento. La clave es mejorar la elasticidad y la resistencia estructural del tejido.
Protocolo profesional
Se recomienda iniciar la preparación 2 semanas antes del evento deportivo.
La pauta: prescribir Lensabel H10 o una hidratante específica con urea controlada diariamente. El objetivo es aumentar la viscoelasticidad del tejido, permitiendo que las capas de la epidermis se deslicen entre sí sin separarse ni formar la cavidad de la ampolla.
Para el corredor
No hidrates el pie solo el día de la carrera. Prepara "el material" con antelación para que sea flexible y resistente al impacto repetido. Puedes utilizar Lensabel H10.
Fase 2: Control de humedad (día de la carrera)
El exceso de sudor macera la piel, haciéndola frágil y vulnerable. En este punto, la prescripción debe ser técnica y precisa:
Kit stop sudor/prevención de ampollas de Lensa: para corredores con hiperhidrosis, el uso de antitranspirantes la noche anterior y la mañana de la carrera es vital. Este protocolo permite regular la secreción ecrina sin bloquear la termorregulación necesaria durante el esfuerzo físico intenso.
Belensa talco: en distancias ultra-largas o triatlón, la aplicación de talco micronizado reduce la fricción directa entre la piel y el calcetín. A diferencia de los polvos convencionales, su textura no crea grumos ni pastas abrasivas, evitando que estos se conviertan en cuerpos extraños irritantes dentro de la zapatilla.
Casos de éxito y evidencia clínica
Hemos observado una reducción significativa de recidivas en pacientes deportivos que combinan la prevención de la sudoración con una correcta hidratación post-entreno. La nueva fórmula de la línea Belensa ha sido valorada positivamente por profesionales por su capacidad de mantener la eficacia incluso en condiciones de estrés térmico extremo o humedad ambiental elevada.
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