Circulación deficiente: cómo manejar el edema desde podología

Circulación deficiente: cómo manejar el edema desde podología

La circulación deficiente en miembros inferiores es una condición frecuente que puede derivar en edema, dolor, pesadez y alteraciones cutáneas. Como profesionales de podología, es fundamental implementar protocolos clínicos que combinen evaluación vascular, terapias físicas y dermocosmética profesional para mejorar la función y la comodidad del paciente.

Causas comunes del edema por circulación deficiente

Insuficiencia venosa crónica: venas incapaces de devolver la sangre eficazmente al corazón.

  • Estasis linfática: acumulación de líquido intersticial por alteración del sistema linfático.
  • Estilo de vida: sedentarismo prolongado o jornadas largas de pie.
  • Sobrepeso y obesidad: aumento de presión en miembros inferiores.
  • Condiciones sistémicas: diabetes, hipertensión, insuficiencia cardíaca.

Evaluación podológica del edema

Inspección visual

Coloración cutánea (palidez, cianosis, hiperpigmentación).
Presencia de varices o telangiectasias.
Signos de maceración o dermatitis por humedad.

Palpación

Consistencia del edema (blando, duro).
Signo de fóvea (hoyo al presionar).
Temperatura local y dolor a la palpación.

Valoración funcional

Limitación en movilidad articular.
Alteraciones de la marcha.
Riesgo de úlceras o heridas.

Estudios complementarios

Índice tobillo-brazo (ITB) para descartar arteriopatía periférica.
Ecodoppler vascular cuando se sospecha insuficiencia venosa o trombosis.

Tratamiento profesional del edema

Terapias físicas

Elevación de miembros: reducir presión y favorecer retorno venoso.
Masaje circulatorio y drenaje linfático: solo si está indicado y supervisado.
Diatermia o tecarterapia: estimula la microcirculación y reduce la sensación de pesadez.

Control del calzado y ortesis

Zapatos cómodos, con sujeción adecuada.
Plantillas que redistribuyan la presión y mejoren el retorno venoso.

Hidratación y dermocosmética profesional

Mantener la piel hidratada mejora la elasticidad y reduce el riesgo de fisuras y maceración:

Relaxbel Crema 500ml
Crema relajante que aporta frescor, alivia hinchazón y sensación de pesadez.

Relaxbel Spray
Spray refrescante, ideal para uso tras actividad prolongada o ejercicio físico.

Lensabel H10 Crema 500ml
Hidratación profunda que protege la piel sensible y favorece la elasticidad.

Protocolo sugerido

  • Aplicar crema relajante por la mañana y tras la actividad diaria.
  • Masaje suave desde el tobillo hacia rodilla.
  • Spray opcional durante el día para refresco y alivio de pesadez.

Beneficios de un enfoque integral

Reducción del edema y sensación de pesadez.
Mejora la elasticidad cutánea y previene fisuras.
Optimiza función venosa y linfática en miembros inferiores.
Permite ofrecer tratamientos diferenciales personalizados en consulta.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cómo diferenciar un edema venoso de uno linfático?

El edema venoso suele ser más blando, con fóvea positiva, afecta sobre todo tobillo y pierna. El edema linfático es más duro, no deja fóvea y puede afectar todo el pie y pierna.

¿Cuándo derivar a un especialista vascular?

Si el paciente presenta dolor intenso, cambios de color, ulceraciones o signos de trombosis, es imprescindible derivación inmediata.

¿Pueden las cremas realmente ayudar en el edema?

Sí, aunque no reemplazan terapia física o médica, productos como Relaxbel y Lensabel H10 mejoran sensación de frescor, elasticidad cutánea y confort diario, facilitando la recuperación y adherencia al tratamiento.

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