¿Cómo pueden ayudar los productos Belensa a la excesiva sudoración de pies?

El sudor es una secreción formada en las glándulas sudoríparas de la dermis de toda la superficie corporal. Para hacernos una idea, nuestro cuerpo tiene hasta 5 millones de glándulas sudoríparas repartidas por toda la piel. La función principal del sudor es la termorreguladora, donde el organismo necesita eliminar el exceso de calor a través del sudor.

Una sudoración normal es una respuesta necesaria a nuestro cuerpo en ciertas situaciones. Pero el problema aparece cuando existe una sudoración excesiva que puede deberse a circunstancias fisiológicas (durante y después de realizar ejercicio físico, vestir con ropa poco transpirable o por vivir emociones intensas) o patológicas causadas por infecciones (tanto de origen bacteriano como viral), trastornos metabólicos u otro tipo de trastornos (hipertiroidismo, diabetes mellitus, hipoglucemia, gota, menopausia, dolor, síndrome de abstinencia…).  Este tipo de sudoraciones podemos llegar a controlarlas con antitranspirantes y desodorantes y cambiando hábitos en tu rutina diaria de higiene.

Los pies son una de las zonas del cuerpo más propensas a generar sudor ya que en ellos hay una mayor concentración de glándulas sudoríparas (contiene unas 500-740 glándulas por cm2 frente 130-190 que tenemos en la espalda). Si a esto le añadimos  el ambiente húmedo y la poca ventilación que tienen puede llegar a convertirse en un nido de bacterias. Para que esto no ocurra, recomendamos:

  • Lavarse los pies a diario.
  • Usar Belensa Talco a diario. Su función principal es absorber la humedad y evitar el crecimiento de microorganismos gracias al bactericida que contiene, contribuyendo a reducir el mal olor.
    • Aunque espolvorear directamente el pie consigue muy buenos resultados, espolvorear el zapato o calcetín resulta muy práctico y cómodo y puede llegar a ser suficiente.
    • De amplio uso para todo tipo de calzado deportivo, botas, etc.
    • También evita el mal olor y prolonga la duración de materiales sintéticos de plantillas, prótesis de silicona, etc.
    • Por su escasa agresividad dérmica puede usarse en todo tipo de pieles y edades, incluido niños pequeños.
  • En casos de sudoración excesiva recomendamos usar Belensa Spray, que combina la función antitranspirante, que se encarga de reducir la sudoración, y la función desodorante, que ayuda a controlar el crecimiento de las bacterias enmascarando el olor. La combinación de ambas funciones reducen la sudoración y evitan el mal olor.
    • Recomendamos aplicar una vez al día con la piel limpia y seca  durante la primera semana de tratamiento y después según necesidad.
    • No todo el mundo suda igual, hay quien suda mucho y quien prácticamente no suda, por tanto, no podemos hablar de una posología concreta, sino que cada persona tendrá que encontrar el nivel de aplicación del producto que requiera. Por ejemplo: si una persona se lo aplica cada día y nota que se le empieza a resecar el pie, significa que puede aplicarlo cada dos días. .
    • Lo pueden empezar a usar niños a partir de 6-7 años y adultos.
  • En casos de sudoraciones exageradas, la combinación de ambos productos obtiene todavía mejores resultados (Belensa Talco aplicado en el zapato o calcetín y Belensa Spray aplicado directamente en la piel).

Por ultimo queremos mencionar que el uso de antitranspirantes y desodorantes Belensa han sido testados por muchos usuarios durante años siendo efectivos y seguros a un precio muy razonable.

 

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